Corea de Norte anunció este sábado que ha entrado en
"estado de guerra" con Corea del Sur, a través de
un comunicado de la
agencia estatal del país, KCNA.
"Desde ahora, las relaciones norte-sur entrarán
en estado de guerra y los asuntos que surjan entre el norte y el sur
serán tratados de acuerdo con ello", señaló Pyongyang, sin dar más
detalles.
El anuncio hasta ahora sólo
representa una escalada de la retórica bélica del país, que ha aumentado
considerablemente en esta última semana.
Corea del Norte ha estado amenazando con atacar a
Corea del Sur y las bases militares estadounidenses casi todos los días
desde que comenzaron los ejercicios militares de ambos países a
principios de marzo.
Más temprano, Rusia advirtió que las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos podían salirse de control.
El canciller ruso, Sergei Lavrov, dijo que a su país le inquieta que "la situación se convierta en un círculo vicioso".
"Nos preocupa además que la acción unilateral
que se está adoptando en toda Corea del Norte sea aumentar la actividad
militar", añadió.
El jueves pasado, Corea del Norte amenazó con tener misiles en stand by para atacar las bases militares de EE.UU. en el Pacífico "en cualquier momento".
Por su parte, EE.UU. -que voló bombarderos sobre
Corea del Sur el miércoles- ha condenado a Corea del Norte por su
"retórica belicosa".Charles Scanlon, BBC News
El engaño siempre ha jugado un papel
fundamental en la estrategia de Corea del Norte. El régimen de
Pyongyang necesita que sus vecinos, mucho más poderosos y antagonistas,
se tomen en serio sus advertencias. Al amenazar con el caos potencial y
con la guerra en el corazón de la región más dinámica del mundo
económico, han sido capaces de trascender su propia debilidad y obtener
concesiones diplomáticas en el pasado.
Pero Estados Unidos podría estar a
punto de poner al país en evidencia. El Departamento del Tesoro de
EE.UU. está tomando medidas para exprimir económicamente a Corea del
Norte, y el Pentágono ha volado B-52 y bombarderos B-2 sobre la
península de Corea, movimientos diseñados para provocar una reacción
hostil.
La dura postura de Washington le genera un dilema a Kim
Jong-un, quien quiere mostrar a sus generales y al pueblo de Corea del
Norte que puede forzar concesiones de Estados Unidos, en el mismo estilo
de su padre y su abuelo. Ahora podría estar tentado a lleva su política
arriesgada a un nuevo nivel, para tratar de convencer a EE.UU. y la
región de que la confrontación no funciona y provoca demasiados riesgos.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest,
dijo este viernes que la retórica sólo profundiza el aislamiento de
Corea del Norte.
El líder Kim Jong-un cree que "ha llegado el
momento de ajustar cuentas con los imperialistas estadounidenses", según
informó la prensa estatal norcoreana.
Según él, la situación ha entrado una "fase
imprudente", que representa un "ultimátum para que se desate una guerra
nuclear en la península de Corea, a cualquier costo".
Tanto el territorio continental estadounidense
como sus bases en Hawaii, Guam y Corea del Sur, han sido nombrados como
potenciales objetivos.
Se cree que los misiles más avanzados que Corea
del Norte posee son capaces de llegar a Alaska, pero no al resto de
Estados Unidos.
Aumento de la actividad militar
Los medios estatales de Corea del Norte
mostraron este viernes a miles de soldados y estudiantes en una
manifestación masiva en apoyo a Pyongyang, tras el anuncio de Kim
Jong-un.
China, el mayor socio comercial de Corea del Norte, reiteró inmediatamente su llamado a que se alivien las tensiones.
El vocero del Ministerio de Relaciones
Exteriores chino, Hong Lei, dijo en su conferencia de prensa diaria que
se deben realizar "esfuerzos conjuntos" para dar un vuelco a esta "tensa
situación". El martes pasado ya había realizado unas declaraciones
similares.
Militares estadounidenses dijeron en un
comunicado que se dio a conocer más temprano que los bombarderos
invisibles B-2 que volaron el miércoles sobre Corea del Sur demostraron
la capacidad de Estados Unidos para "proporcionar una disuasión
ampliada" a sus aliados y de llevar a cabo "ataques precisos, de largo
alcance, con la rapidez que deseen".
"Los norcoreanos tienen que entender que lo que
están haciendo es muy peligroso", dijo el secretario de Defensa de
EE.UU., Chuck Hagel, a periodistas este jueves. "Hay que dejar claro que
responderemos a estas provocaciones del norte, que tomamos muy en
serio".
Retórica inusual
Corea del Norte no posee la tecnología necesaria para atacar el territorio continental de Estados Unidos.
Las tensiones en la península coreana han
aumentado luego de la tercera prueba nuclear realizada por Corea del
Norte el 12 de febrero, que llevó a la imposición de una nueva serie de
sanciones.
Durante las últimas semanas, el país ha
amenazado en múltiples ocasiones a EE.UU. y Corea del Sur, e incluso ha
alertado sobre un "ataque nuclear preventivo" en EE.UU. y la ruptura del
armisticio de la Guerra de Corea.
Aunque Corea del Norte ha lanzado amenazas
contra EE.UU. y Corea del Sur en el pasado, el nivel de retórica
sostenido durante los últimos días es inusual, según los observadores.
El 16 de marzo, Pyongyang advirtió de los
ataques contra las islas fronterizas de Corea del Sur y aconsejó a los
residentes abandonar las islas. En 2010, bombardeó la isla de Corea del
Sur, Yeonpyeong, causando cuatro muertes.
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